domingo, 14 de agosto de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

Gato Yao Ming



martes, 1 de febrero de 2011

Tartitas en 5 minutos


Visualiza una tarde de domingo en tu casa. Hace frío, está oscuro... y no queda ni una triste magdalena en la despensa. Para colmo esperas visita de alguien con quien llevas meses fardando de lo manitas que eres con los fogones.
Acudes desesperado a la cocina. Observamos el siguiente panorama: 1 sólo huevo y una única taza limpia. Del horno nos olvidamos, porque ya hemos rebasado la cuota máxima de electricidad permitida. Estamos... ¿perdidos?

Pues no. Parece que nos salvaremos al fin y al cabo. Una curiosa forma de comer bizcocho... sin manchar cacharros, ni tirar de horno.

Necesitaremos:
1 taza o recipiente pequeño apto para microondas
1 huevo
6 cucharadas de leche
2 cucharadas de cacao en polvo
4 cucharadas de aceite
2 cucharadas de azúcar
2 cucharaditas de harina de trigo
La punta de una cucharadita, de levadura de repostería

Opcional: Podemos hacer una masa con cacao y otra sin, para experimentar un poco.

Preparación:
Mezclar todos los ingredientes en una taza hasta conseguir una masa homogénea. Calentar en el microondas a máxima potencia 2 minutos y dejar reposar 3 minutos.
Dejar enfriar, desmoldar y decorar al gusto.

Ya está... otra receta que se prepara en una patada y Endesa cobra lo justo y necesario con ella, gññññ.

miércoles, 5 de enero de 2011

Merienda de Reyes en Luz de Gas: Roscón para Vagos


¿Qué tal, gente? Antes que nada... ¡Feliz Año! Espero que hayáis pasado estupendamente estos días... que ya van quedando atrás, para bien o para mal.
Y toca merienda en Luz de Gas Radioblog... sí... día de reyes... y Juan pretende tenerme en la cocina horas y horas... ¿No hay un sindicato al que me pueda quejar o algo?
Bueno... nos queda la opción B... sí, sí... es día de reyes y seguro que Juan nos disculpa que compremos un roscón hecho y lo intentemos colar en la sección como buenamente podamos... ¿pero de dónde saco yo 6 euros para roscón? No, no... inconcebible.
Y luego está el plan C; utilizar nuestros recursos disponibles en la despensa para fabricar nuestro propio roscón. Y estaréis pensando "pero qué obsesión tiene esta muchacha con el roscón ¡si nos vale cualquier cosa!" ¡Pues no, moninos! Tiene que ser roscón, porque trae buena suerte, porque me recuerda a mi infancia... y porque lo digo yo.
Y no me explayo más... y espero no hacerlo tampoco en el directo, que luego algunos van diciendo por ahí que titubeo al hablar... y me acomplejan.

Vamos sin más a nuestro roscón para vagos. No gastamos electricidad, el presupuesto total no alcanza ni el euro... y coño ¡Da el pego!

Necesitaremos:

1 Donut o Pan de Leche
3 Gominolas
1 Sorpresita
Spray de nata montada
Azúcar
Agua
Azahar (opcional)

Primero cortamos el donut por la mitad. Por la mitad en horizontal ¿eh?... no vayáis a cortarlo como el que parte un queso, jajaja... que capaces sóis. Repetimos la operación con el panecillo de leche... y le cortamos además un pequeño circulito en el centro para convertirlo en rosco. Reservamos las "tapas" del donut y el bollo.

Cortamos las gominolas en trocitos, a gusto de cada uno (serán para decorar). Reservamos.

Envolvemos la sorpresita en papel de aluminio. Yo he utilizado un pequeño elefante que tenía en la estantería... pero vamos, que lo que tú quieras... tu roscón, tu elección. Como si quieres meter una uña del pie empapelada.

Ponemos en un vaso una cucharada de azúcar y una cucharada de agua. Metemos en el microondas unos segundos hasta que veamos que hace burbujitas. Sacamos inmediatamente... y observaremos que se ha convertido en almíbar. Este es el momento de añadir unas gotas de azahar para quien lo tenga y desee. Le da el sabor del auténtico roscón.

Removemos un poquito... y pincelamos el almíbar en las "tapas" del donut y el bollo, que hará de pegamento para la decoración. Espolvoreamos un poco de azúcar sobre ellos... y por último les ponemos las gominolas.

Pero quietos paraos, que aún falta el relleno. Ahora nos encargaremos de los culos del donut y del bollo... dejad las tapas para el final, para que así la nata no se venga abajo (es lo que tiene la nata de spray...). Ponemos antes que nada la sorpresita envuelta. A continuación cubrimos con nata montada... y ahora sí que sí ¡tapadlos!, pero sin aplastar ¿eh?... con mimo y cuidado.

Ideal para acompañar con un chocolate para vagos, para el cual necesitaremos un brick de chocolate RAM, unas tijeras y un microondas.


Y una fotito del elefante, para que conste en acta, jajaja (el africano que nos lo vendió en su día nos dijo que la trompa para arriba indicaba que el hombre de la casa me tendría contenta sexualmente. El que compró mi abuela la tenía para abajo, juajuajua).

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cinco minutos, con treinta segundos... ¿bien invertidos?

¿Qué ocurre cuando te armas de paciencia y aguantas como un campeón todos los créditos finales de una película?




Pues que te enteras que el segurata y los del catering son hispanos.

Y ya está.